Peinados que hablan

Estar bien peinadas es un detalle que no se le escapa a ninguna mujer; algunas más, otras menos, pero la peluquería es uno de los sitios más visitados por nosotras.  En la antigüedad sucedía lo mismo, pero, además, el peinado aportaba datos con respecto al estado civil.

Las niñas, por ejemplo, lo usaban trenzado hasta cumplir los 15 años, momento en el cual se realizaba una ceremonia de llegada a la adultez llamada Ji-Li. El ritual consistía en lavar el cabello de la niña, peinarlo con un rodete y sujetarlo con un broche llamado ji. A partir de ese momento pasaba a ser una joven en condiciones de contraer matrimonio.

En épocas de la dinastía Han se le daba una gran importancia a la belleza del cabello, cuando una mujer lo tenía negro y brillante significaba que era saludable, lo que significaba que cumplía con uno de los requisitos indispensables para casarse y ser madre. Para destacarlo aún más, las mujeres se lo peinaban con una cola de caballo baja y lo ataban con un lazo flojo, además usaban la raya al medio, ya que los ideales de belleza se relacionaban con la simetría.  Otra opción era dejarlo suelto y sujetar  solamente un mechón o rodete en la parte de atrás de la cabeza. Desde luego los broches importantes estaban a la orden del día.

Una vez casadas, lo usaban recogido y, dependiendo del estatus social y la moda, podían ser simples o muy elaborados. El más simple era atado en la nuca con un moño y el más sofisticado, especialmente Dinastía Tang, incluía pelucas, peinetas y flores frescas, entre otros ornamentos.

Regalo sagrado

En la antigua China consideraban que el cabello era un obsequio de los padres y por eso debía ser tratado con mucho respeto. Tanto en el caso de los hombres como de las mujeres, cortárselo era considerado una ofensa a la devoción filial, y sólo se admitía hacerlo en circunstancias especiales. Los casos aceptados eran, por ejemplo, cortar y ofrecer un mechón al ser amado a modo de compromiso o  afeitarte completamente la cabeza al ingresar a una orden religiosa.

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